Después de la caída de mi mundo interior todo cambio, ante mi se presentaron caminos hacia lugares donde encontraría la felicidad, satisfacción o simplemente mis sueños hechos realidad.

Al elegir un camino perdí todas las opciones de retroceder, debería seguir hacia delante sin mirar lo que había dejado atrás, ya nada volvería a ser como antes y hasta yo misma me convertiría en otra.

El camino que tuve que recorrer no seria de rosas, sino que habría tramos muy pedregosos donde me caería varias veces, pero como digo yo “aunque caigas mil veces, nunca te des por vencida”.

Una vez finalizado el camino me di cuenta que perdí muchas cosas en él, mi seguridad, mi libertad, mis sueños, mi felicidad...etc.

Cuando vivía en mi castillo tenia todo aquello que quería a mis pies, yo era la reina que ejercía su poder, ahora soy una simple esclava que no tiene hogar ni derechos para soñar.

By Caperucita Roja